Libertad de movimiento

Es importantísimo ser capaces de dejar a los pequeños libertad de movimiento, no impidiéndoles ni facilitándoles mas de lo que sus propias capacidades les permiten. Tendemos a coaccionar sus movimientos casi sin darnos cuenta y con nuestra mejor intención, pero no hay mayor logro que aquel que logramos por nuestra propia cuenta.

¿que quiere decir no coaccionar?


Traducción: Hay muchas teorías sobre el desarrollo de los niños: unas dicen que todo lo que aprenden es por imitación, otros que es porque se lo enseñamos los adultos, otros que ellos solos evolucionarían sin nuestra ayuda, otros que sin el contacto social no habría desarrollo.... hoy en día la tendencia en este campo es a admitir que en realidad es un poco de todo. En muchos aspectos del proceso madurativo físico se observa, como en el vídeo, que un bebé en un ambiente amoroso, estimulante, que le anime a explorar y superarse, logra él solito todo lo que debe aprender.
Carlos González también afirma que da igual lo que le hagamos al bebé: al final siempre aprenden, hagan los padres lo que hagan (hablamos de relaciones sanas y niños saludables). Entonces, ¿por qué afirma también que no es necesario intervenir? La autonomía que logran, la autosatisfacción ante las conquistas, y muy importante, el desarrollo psicomotor que se logra pasando lentamente por cada una de las fases es un regalo, determinará muchas cosas no ya de su físico sino de su personalidad, su confianza, su fuerza de voluntad.
 

Rabietas

Normalmente las rabietas salen cuando se encuentra con un limite, una acto o situación en el que no se puede hacer lo que se desea. Cuando no tenemos la libertad de actuar como deseamos nos es frustrante.

"...no son los niños, sino los padres quienes tienen que aprender a tolerar la frustración. Es decir, tenemos que comprender que ciertas cosas provocan frustración en nuestros hijos, y que esa frustración se manifestará con llantos, gritos, rabietas e incluso golpes e insultos. Hemos de ser capaces de tolerar esta manifestación de ira, que son respuestas normales a la frustración, sin negarles nuestro cariño, sin reñirles ni castigarles, sin caer en las absurdas venganzas"

.-Carlos Gonzalez-. Pediatra Catalán


Y aunque es duro no se puede consentir todo, pero tampoco hay que dejarles con su pataleta, siempre han de estar acompañados que vean que entendemos sus sentimientos pero mantenemos los limites con coherencia, creados desde el amor y el respeto.


LA IMPORTANCIA DEL AMOR.  Los niños necesitan sentir ese amor que les tenemos y nos podemos apoyar en esta frase "quiereme cuando menos lo merezca porque es cuando mas lo necesito".
Amar, no es conceder todo, ni es saltarse los limites impuestos o evitar ponerlos. Es abrazar y acompañar todo el tiempo que sea necesario.

"En determinadas circunstancias, un organismo más maduro puede ayunar durante un tiempo más o menos largo, o podría resistir un aire contaminado o unos cambios de temperatura fatales que conllevarían consecuencias fatídica para un niño pequeño. A primera vista es posible que la posición de preferencia del amor en este escalafón parezca exagerada. Pero los niños nos enseñan algo diferente. Cuando carecen de una atención adecuada, hasta puede suceder que de forma inconsciente pongan en juego otras necesidades de supervivencia: aguantan la respiración hasta que se ponen lívidos y acaban desmayándose, otros rechazan la alimentación o caen gravemente enfermos". (Rebeca Wild)

El sueño

Cada persona tiene una forma de dormir, unas necesidades y unas sensaciones diferentes, pero dormir ha de ser un placer, es algo necesario para que nuestro cuerpo esté sano.
 Los adultos ponemos las condiciones que necesitamos para descansar bien, a nuestros pequeños tenemos que procurar encontrar cual es su gusto y necesidad. Si el niño está inquieto o asustado porque le dejamos solo dificilmente se dormirá placidamente. Está en nuestras manos ofrecerle las condiciones que necesitan.



Como bien dice Carlos Gonzalez, los adultos se duermen, a los niños hay que dormirlos, en este video: niños que lloran al irse a dormir

El apego

El apego es el lazo afectivo más importante que establece el ser humano durante la primera infancia, el vínculo que le garantiza sentirse aceptado y protegido de manera incondicional. Su desarrollo depende del establecimiento de rutinas sincronizadas: el tono, los gestos, la expresión, la mímica, la mirada…, entre el niño y sus padres durante los primeros meses de vida.

Para poder formar un apego seguro es necesario que este se cree con una sola persona primaria (normalmente suele ser la madre) y ya mediante esta se establecerán otros apegos secundarios (en primer lugar el padre y despues abuelos, tíos, cuidador...).
Durante los primeros tres años de vida, el cerebro desarrolla un 90% de su tamaño adulto y coloca en su lugar la mayor parte de los sistemas y estructuras que serán responsables de todo el funcionamiento emocional, conductual, social y fisiológico para el resto de la vida. De allí que las experiencias de vinculación conducen a un apego y capacidades de apego saludables cuando ocurren en los primeros años.
La relación más importante en la vida de un niño es el apego a su madre o cuidador primario, esto es así, ya que esta primera relación determina el “molde” biológico y emocional para todas sus relaciones futuras. Un apego saludable a la madre, construido de experiencias de vínculo repetitivas durante la infancia, provee una base sólida para futuras relaciones saludables.
En la actualidad está tomando importancia la relación o vínculo de apego del niño con el padre, figura ésta de gran importancia para el normal desarrollo evolutivo de todo ser, así como la importancia del cuidador que comparta un largo número de horas diarias con el pequeño, esta persona secundaria debe de aportar también un apego seguro ofreciendo todo el cariño y atención personalizada que el niño necesita como ser único, sin que este tenga que sentirse en lucha por él.





Lo mágico del apego puede llegar a presentarse un poco irracional para ojos externos, pero su esencia es trasparente y se anida en el compartir las emociones con las personas amadas.

Y es que como dice Maturana, "El amor es la emoción más intensa de todas; es el dominio de las conductas en las cuales el otro surge como legítimo otro en condiciones seguras. No es una virtud, no necesita mayor entendimiento, son las condiciones en las que el otro surge en condiciones seguras de otro, en combinación con uno", "El amor es el fundamento de la vida humana."

Las formas de apego se desarrollan en forma temprana, pero siempre se esta a tiempo de vincular afectivamente y se mantienen durante toda la vida. En base a como los individuos responden en relación a su figura de apego cuando están ansiosos, Ainsworth, Blewar, Waters y Wall, definieron los tres patrones más importantes de apego y las condiciones familiares que los promueven, existiendo el estilo seguro, el ansioso-ambivalente y el evasivo.
  • Los niños con estilos de apego seguro, son capaces de usar a sus cuidadores como una base de seguridad cuando están angustiados. Ellos tienen cuidadores que son sensibles a sus necesidades, por eso, tienen confianza que sus figuras de apego estarán disponibles, que responderán y les ayudarán en la adversidad. En el dominio interpersonal, las personas con apego seguro tienden a ser más cálidas, estables y con relaciones íntimas satisfactorias, y en el dominio intrapersonal, tienden a ser más positivas, integradas y con perspectivas coherentes de sí mismo.
  • Los niños con estilos de apego evasivo, exhiben un aparente desinterés y desapego a la presencia de sus cuidadores durante períodos de angustia. Estos niños tienen poca confianza en que serán ayudados, poseen inseguridad hacia los demás, miedo a la intimidad y prefieren mantenerse distanciados de los otros.
  • Los niños con estilos de apego ansioso-ambivalente, responden a la separación con angustia intensa y mezclan comportamientos de apego con expresiones de protesta, enojo y resistencia. Debido a la inconsistencia en las habilidades emocionales de sus cuidadores, estos niños no tienen expectativas de confianza respecto al acceso y respuesta de sus cuidadores.

    vídeo demostrativo del experimento realizado por H. Harlow


El acto de coger el bebé al hombro, mecerlo, cantarle, alimentarlo, mirarlo detenidamente, besarlo y otras conductas nutrientes asociadas al cuidado de infantes y niños pequeños, son experiencias de vinculación. Algunos factores cruciales de estas experiencias de vinculación incluyen la calidad y la cantidad.

Los científicos consideran que el factor más importante en la creación del apego, es el contacto físico positivo (ej: abrazar, besar, mecer, etc.), ya que estas actividades causan respuestas neuroquímicas específicas en el cerebro que llevan a la organización normal de los sistemas cerebrales responsables del apego.

Beneficios